Aunque esta cofradía ya existía, pero no ha sido hasta el año 2013 en que se ha aprobado su erección canónica y sus estatutos por el Sr. Arzobispo de Toledo.

Se mantiene su celebración en el tradicional llamado "viernes de Dolores", que es el anterior al domingo de Ramos.

La fiesta va precedida de un septenario y se celebra con la Eucaristía y procesión, en la que se reza el Santo Vía Crucis.